viernes, 4 de enero de 2019

“Porque os digo que MUCHOS PROCURARÁN ENTRAR, Y NO PODRÁN” Jesús



Hoy en día hay muchas personas que procuran entrar al Reino de YAHWEH y a las bendiciones de la vida cristiana y no pueden porque no saben qué es arrepentirse verdaderamente, o a qué se refiere la Biblia al decir: Cree. Esto está haciendo que algunos se alejen decepcionados de la búsqueda porque no obtuvieron lo que esperaban.

Procuran “entrar” pero no hallan la puerta porque se les ha enseñado superficialmente, o porque no han estudiado por sí mismos las doctrinas Bíblicas de la Salvación.

Cuando alguien una vez le preguntó acerca de la salvación del alma, Yahshúa dijo:
“Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.” Lucas 13:20.

Para entender que es lo que ÉL nos quiere decir en este pasaje necesitamos definir primero ¿quienes son los que procuran entrar en la vida eterna? Primero veamos quienes son los que NO PROCURAN ENTRAR. Los que no procuran entrar son los que no se acercan son los que no se acercan a DIOS y si lo hacen lo hacen a su modo y no como dice la Biblia, los que no escudriñan Su Palabra. La gente que no procura estas cosas evidencia claramente que no tiene ningún interés en la salvación de su alma.

Ahora pues, ¿quienes son los que SI procuran entrar en esa salvación? Es obvio que son aquellos que buscan a YAHWEH, estudian la Biblia, que oran, que se bautizan, que alaban y adoran a DIOS, ponen por obra las Sagradas Escrituras (la Biblia). Estos son los que están procurando entrar en el Reino de Elohim. Pero si leemos el pasaje al principio otra vez; nos damos cuenta de algo muy alarmante. Yahshúa Ha Mashíaj dice, que de esos que si están buscando su salvación, muchos no podrán entrar al cielo, en otras palabras Yahshúa (Jesús) está advirtiéndonos que LA MAYORÍA de los que a domingo a domingo asisten a la "iglesia," estudian la Biblia, oran, cantan, etc., SE VAN A PERDER, o sea “procurarán entrar y no podrán”. ¿Por qué va a suceder esto? ¿Por qué muchos irán al infierno? Yahshúa nos da la respuesta en dos pasajes:

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que HACE la voluntad de mi Padre que está en los cielos” Mateo 7:21.

“Pero cualquiera que me oye estas palabras y NO LAS HACE, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y no descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó y fue grande su ruina”. Mateo 7:26-27.

En estos textos Jesús nos está explicando que hay personas que se dicen pueblo de Dios, gente que lo llama “Señor, Señor”, que escucharán las palabras de Dios y profesa creerlas, pero que NO LAS PONEN POR OBRA. Gente aparentemente cristiana que dice conocer las enseñanzas de la salvación pero que sin embargo estas doctrinas no transforman sus vidas.

Hoy estamos viviendo esos días; hoy hay muchísima gente que habla del arrepentimiento SIN realmente vivirlo. Gente que habla de la fe sin poderla explicar, ni mucho menos mostrar los frutos; se menciona mucho la gracia y no se conocen sus verdaderos efectos; se predica “un nuevo nacimiento” sin siquiera poder reconocerlo cuando ocurre. Si la gente ni si quiera entiende el significado de estas verdades de la salvación, ¿cómo puede esperar que la gente las practique y las viva? ¡Por eso las personas parecen andar a ciegas buscando la puerta y pasan años sin encontrarla y luego se decepcionan por que no obtuvieron la vida espiritual victoriosa y abundante que buscaban. En resumen, hay muchos “que procuran entrar” al reino de los cielos SIN SABER COMO. Sencillamente no conocen el verdadero significado delas enseñanzas de Yahshúa (Jesús) en cuanto a esto. Las palabras FE, GRACIA, ARREPENTIMIENTO, NUEVO NACIMIENTO, etc., son conceptos sumamente SERIOS y un error en su significado puede ser la causa de que usted sea uno de aquellos muchos que procurarán entrar y NO PODRÁN.

El presente estudio tiene como objetivo que usted conozca, Bíblicamente, cuales son las verdaderas enseñanzas de la salvación y como transforman a fondo la vida de la persona que las cree y las aplica en su vida.

viernes, 31 de agosto de 2018

NO LEAS ESE LIBRO…



Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Josué 1:8.
   Este libro, es el libro más controversial, más aborrecido y más amado que se haya publicado. Por este libro ha causado la muerte de innumerables personas en el mundo y ha conducido a la vida eterna a millones de personas también.
A través de la historia, Satanás se ha valido de todos los medios imaginables para atacar a los que aman este libro. Ya estamos en el siglo XX y Satanás ha echado mano a una técnica muy astuta para que las personas no lean las Sagradas Escrituras (la Biblia).
El ataque llega a través del cine, la televisión y el internet. Cada vez que pueden hacen que el “malo” de la historia sea un chiflado que cita la Biblia, que por lo general es peor que Frankestein. Los creyentes reciben de otros creyentes y de perdidos el consejo de que no lean la Biblia para que no se chiflen. ¡Bravo otro punto para Satanás!
En algunos países hay cristianos presos por amar la Biblia, su único consuelo ahora es repetir aquellos versículos que aprendieron de memoria antes de caer presos. ¿TENDRÍAS EL MISMO CONSUELO TÚ EN SEMEJANTE SITUACIÓN? PUEDE SER QUE A TI TE TOQUE PRONTO.
Probablemente pasemos la mayor parte del tiempo en esas trampas mortales: el internet y la televisión; se ha dicho que uno ve la tv y/o el internet mínimo 3 hrs. ½ al día. ¡Deja de ver por lo menos 1 hora esos tontos programas de tv y de ver cosas infructuosas en el internet y ponte a estudiar la Palabra de YAHWEH (la Biblia)!
Solo así podrás experimentar un cambio en tu vida, conocerás el carácter del Padre, sabrás el propósito de tu vida y al mismo tiempo sabrás cómo conducirte en la vida del mundo que te rodea, además podrás discernir entre el bien y el mal, lo que al Padre le agrada y le desagrada, por el simple conocimiento de Su Palabra. ¡DEJA YA TUS EXCUSAS!
Toda la Escritura es inspirada por YAHWEH, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:17, 17.



lunes, 30 de octubre de 2017

PROPICIATORIO

   Mesa de oro puro que media aprox. 115 cm (45 pulgadas) por 70 cm (27 pulgadas) y estaba colocada encima del arca del pacto, que era del mismo tamaño. Constituía la base donde se apoyaban los querubines de oro (Éx. 25:17-19, 21) y simbolizaba el trono desde donde YAHWEH gobernaba Israel (Lev. 16:2; Núm. 7:89. En el Día de la Expiación, el sacerdote rociaba sobre el propiciatorio la sangre del cordero sacrificado para suplicar que los pecados de la nación fueran perdonados (Lev, 16:15). La palabra hebrea significa literalmente “borrar” o “cubrir”.


   El propiciatorio ha sido reemplazado en su función de símbolo y sitio de la presencia de YAHWEH y de la expiación provista por ÉL. La cruz y la resurrección de YAHSHÚA demostraron una vez  y para siempre la Presencia divina perfecta y la consumación de la expiación (Heb. 9).

martes, 26 de septiembre de 2017

¿VIVIMOS REALMENTE EN EL TIEMPO FINAL?

Es una pregunta justificada. Ya muchos creyentes antes de nosotros estuvieron completamente convencidos de que el Señor regresaría en sus días. Así, por ejemplo, el apóstol Pablo, el padre de la Iglesia Tertuliano, el abad medieval Bernardo de Claraval, el reformador alemán Martín Lutero, el fundador de la Obra Misionera Llamada de Medianoche, Wim Malgo (fallecido en el año 1992) y muchos otros. 

¿Estaban equivocados todos estos hermanos en el Señor? No. Al contrario, vivían con la correcta actitud bíblica de esperar a Cristo en cada momento. La última oración de la Biblia es: “Amén; sí, ven Señor Jesús”. Y justamente en nuestros días, tenemos más motivos que nunca antes para esperar la pronta llegada de nuestro Señor Jesucristo. Permítase ser animado a esperarlo con renovado anhelo. No sabemos cuándo exactamente vendrá el Señor, pero el Nuevo Testamento nos da indicaciones al respecto (por ejemplo, en Mateo 24 y 25). Por eso, no está mal observar las señales del tiempo y sacar, sin especular, las conclusiones correctas de ellas. 

Comparemos, por ejemplo, lo que dice 2 Timoteo 3 sobre el tiempo final con la situación que tenemos hoy en el mundo y en la cristiandad, y constatamos que el final está realmente muy cerca. Es cierto que Pablo, al escribir estas cosas, pensaba en su época y estaba convencido de vivir en el tiempo final.
Pero sin duda alguna, los cambios que él describe en 2 Timoteo 3:1-8, los observamos hoy con cada vez más nitidez, mientras se acerca el regreso de Jesús. En su versión, Lutero pone un título sobre este pasaje, que dice: la decadencia de la piedad en el tiempo final. 

Este sería también un diagnóstico acertado de nuestro tiempo. En los últimos 5 años, han cambiado totalmente los valores éticos, anteriormente forjados por el cristianismo, en el mundo occidental. “Antes, todo era mejor”, se escucha decir a los mayores. Por supuesto que es una conclusión errónea. Antes, las personas sin Jesús también estaban perdidas. Sin embargo, en el tiempo pasado, la luz de la Iglesia de Jesús –especialmente desde la Reforma– pudo frenar el avance de algunas aberraciones y perversiones de las tinieblas. Y en cuanto a la moral sexual o respecto al sentido de solidaridad y de responsabilidad, nuestras sociedades realmente están en decadencia. 

Esto puede verlo hasta un ciego. Puede ser que, en otras áreas, la sociedad occidental haya cambiado positivamente. No todos los valores cristianos fueron tirados por la borda. El compromiso social, por ejemplo, sigue siendo visto como una virtud. Pero muchos valores han sido pervertidos, y ciertos círculos parecen estar firmemente determinados en sacrificar todo lo que es santo, puro y de buen nombre sobre el altar de la supuesta liberación sexual sin considerar lo que se pierde. 

A pesar de todo el desarrollo negativo, nosotros, como creyentes, no deberíamos desesperarnos ni volvernos amargos o cínicos. Pues Él que está en nosotros, sigue siendo mayor que el que está en el mundo (1 Juan 4:4). La “supereminente grandeza de Su poder”, con la que Dios resucitó a Cristo de los muertos, obra por la fe y por el Espíritu Santo en nosotros (Efesios 1:19-23). 

Es posible hasta que seamos llenos de toda la plenitud de Dios pues es exactamente lo que Pablo pide para los creyentes en Efesios 3:19. Nuestro Dios es Uno “es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” (Ef. 3:2). Y esto significa: mientras vivamos en el tiempo de la gracia y nuestro fiel Señor no haya regresado, podemos ser luces en este mundo y obrar lo bueno. No luchamos contra molinos, sino que trabajamos para el Señor de señores y Rey de reyes. 

Yahshúa (Jesús) es más grande, y Él está con nosotros “todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28:2 ). No queremos olvidar esto, precisamente en este tiempo final, sino que siempre lo tengamos presente. Nuestro trabajo no es en vano en Él (1 Corintios 15:58).

¡Maranata, ven pronto, Señor Jesús!

René Malgo

sábado, 8 de julio de 2017

LAS EVIDENCIAS DE UNA CONDICIÓN DE APOSTASÍA

Aquí están algunas evidencias de una condición de apostasía. Examine su propio corazón y vida mientras usted estudia esta lista. Usted está entrando en una condición de apostasía...
1. Cuando la oración deja de ser una parte vital de su vida. Por otra parte se ha dicho, “la respuesta tarda porque la oración declina”.
2. Cuando la demanda por la verdad Bíblica cesa y usted se pone satisfecho con el conocimiento que usted ya ha adquirido. Esto no quiere decir que los descarriados no leen la Biblia. Muchos de ellos tienen hábitos de devociones obedientes, pero mientras ellos leen las palabras ellos tratan el conocimiento adquirido simplemente como hechos y no aplican a sus vidas.
3. Cuando los pensamientos sobre las cosas eternas dejan de ser regulares y/o importantes.
4. Cuando usted justifica su pecado con justicia propia diciendo “El Padre sabe que yo soy sólo polvo” o “es así que yo soy”.
5. Cuando las discusiones espirituales intencionales son una turbación y lo hacen incómodo.
6. Cuando las cosas como recreación, deportes, y entretenimiento se vuelven prioridades en su vida.
7. Cuando usted puede tolerar el pecado sin protesto por su conciencia.
8. Cuando las aspiraciones de la santidad como la de Yahshúa no son más dominantes en su vida.
9. Cuando la adquisición de dinero y géneros se ponen dominantes en su pensamiento.
10. Cuando usted puede oír el nombre del Señor ser tomado en vano, las cosas espirituales mofadas, y los problemas eternos tratados impertinentemente y usted no se mueve a la indignación y acción.
11. Cuando la “adoración” se vuelve un cansancio. En su congregación puede cantar canciones religiosas con sus labios y hablar palabras sin corazón, y no hay ninguna canción en su corazón, ninguna alabanza con el anillo de alegría.
12. Cuando abrir una brecha en la unidad en el compañerismo es de ninguna preocupación a usted.
13. Cuando la excusa más ligera parece suficiente para mantenerlo alejado del PADRE.
14. Cuando sus sentidos carnales están fuera de control: Usted observa las películas y programas de televisión degradantes, realiza publicaciones en sus páginas sociales cosas vergonzosas, escucha música impía, y lee literatura inmoral.
15. Cuando usted se ajusta alegremente al estilo de vida del mundo: Por ejemplo, a las deudas impagadas, falencia, mentira, deshonestidad, citas y promesas no cumplidas, estilos inmodestos de vestido, engañar a su patrón en un día lleno de trabajo, etc.
16. Cuando su falta de poder espiritual ya no le preocupa; no hay aprendizaje continuo por más de YAHWEH y por Su Poder en su vida.
17. Cuando su congregación ha entrado en declive espiritual, la Palabra de YAHWEH ya no se predica con poder en su congregación y usted está satisfecho y cómodo con la mediocridad.
18. Cuando las condiciones morales, políticas, espirituales, y económicas del mundo y de su nación no son de ninguna preocupación a usted.
19. Cuando su corazón está duro: Sus lágrimas no fluyen fácilmente, usted es insensible, intratable, etc. Usted no llora por las cosas que Yahshúa (Jesús) lloró como una ciudad perdida, la condición espiritual del hombre, el pecado, los sufrimientos de otros.
20. Cuando usted ha perdido su fuerza espiritual, y ni siquiera comprende, y si lo comprende, no le interesa vivir en santidad y obediencia.
¿En qué lado de la balanza estás hoy día? ¿Estás intercediendo como la esposa de Yahshúa (Jesús)?, o ¿reflejan tus acciones y frutos una condición de apostasía? ¡Hoy es el día del arrepentimiento, rompe todo acuerdo con las tinieblas y ven a YAHSHÚA (CRISTO)! ¡Hoy empieza a ser parte del ejército CELESTIAL!
¡Hoy decide romper toda artimaña y cadena contraria, hoy levántate en el nombre de YAHSHÚA (JESÚS)!
¡Sigue el Rey de reyes y Señor de señores edificandonos, perfeccionándonos en su verdad y amor!

miércoles, 26 de abril de 2017

LOS BENEFICIOS DE LA PUREZA MORAL

«Dios nos ha llamado a vivir vidas santas, no impuras»
(1 Tesalonicenses 4:7).

Hoy en día mucha gente, aun personas que dicen ser creyentes, viven como si el Padre nos hubiera llamado a vivir vidas impuras. Estimulan los deseos sensuales, luego toman decisiones basadas en esos deseos y después alegan que es imposible superar la tentación sexual y, por ende, sufren las consecuencias. Algunos hasta culpan a Dios por no impedir su pecado.

De los centenares de casos comunes sobre este tema, cito solo tres ejemplos:

«Jóvenes  con vidas desequilibradas debido al pecado. Se ha apartado de los caminos del Padre, pero desean regresar, pero algo en sus vidas se los impide y se sienten avergonzados. Dicen que su debilidad es la fornicación. Además, tienen problemas con la pornografía ya que han visitado frecuentemente páginas pornográficas en Internet. Y no puedo escapar de esta atadura. Necesitan ayuda para poder ser librados de eso y ser verdaderos hijos del Padre Celestial».

Otro caso es de una joven que escribió después de haber asistido a una confraternidad y concierto cristiano:
«La joven había pedido al Señor que durante el concierto pudiera conocer al hombre que Dios tenía para su vida. La joven se sentó a  lado de un muchacho durante el concierto y la predicación. Intercambiaron teléfonos y al mes salieron, pasearon, cenaron, conversaron y finalmente tuvieron un encuentro sexual».
¡Ahora ella desea saber si este chico es el había esperado durante tanto tiempo y por quien le había estado pidiendo a Dios!

¿Cómo aconsejaríamos al siguiente joven que está agobiado por la vergüenza y desea dejar su pecado?
«Un joven se siento muy avergonzado por todo esto, pero pide ayuda con un consejo. Hace tres años, conoció a una chica mayor que él y empezaron a seducirse telefónicamente. Luego, vieron pasaron al manoseo. A escondidas, se tocaban y practicaron sexo oral. Se propusieron casarse, pero ella le dijo que en realidad ya no le ama lo suficiente. Fue el joven quien la sedujo y terminaron haciendo algo de lo que después se arrepintieron. ¿Qué se puede hacer?, dice él. El joven siente un “llamado de Dios” y en realidad él desea abandonar esa conducta, pero hace lo que no quiere hacer».

Las tres son situaciones típicas, y hay centenares de buenos jóvenes con buenas intenciones que caen en la fornicación o bien en la trampa de la pornografía. Existen muchos artículos y prédicas sobre el daño que produce la pornografía, incluso hay páginas electrónicas dedicadas al tema. (Una de las mejores es: purelifeministries.org. Hay una parte de esa página WEB, que se llama recursos en español que contiene artículos, preguntas y respuestas y hasta un libro para descargar).

Pero ¿qué podemos decir de los beneficios de mantenerse puro? Es mi deseo en estos escritos resaltar los beneficios, las ventajas, los frutos y los resultados de la pureza moral.

Hay varios pasajes en el Nuevo Pacto que establecen lo que el Padre Celestial desea para sus seguidores. Al leer estos pasajes es importante recordar que en la Biblia todos los mandatos se dirigen a nuestras debilidades y no a nuestros puntos fuertes. Por ejemplo, si fuera fácil vencer la impureza sexual, no habría necesidad de estos mandatos tan directos:

«La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual» (1 Tesalonicenses 4:3).

«Huye de todo lo que estimule las pasiones juveniles […]» (2 Timoteo 2:22).

«¡Huyan del pecado sexual!» (1 Corintios 6:18).

«[…] así que huye de todas esas maldades» (1 Timoteo 6:11).

La orden clara que se repite en los pasajes es «HUIR» y nos da la imagen de ¡dar la vuelta y salir corriendo! Pero ¿por qué el mandato no es de quedarnos y luchar, como leemos en Efesios 6:10-18? ¿Acaso no estamos en una guerra espiritual? ¿No somos guerreros valientes? La respuesta es que necesitamos entender la naturaleza de ciertos pecados.


HAY PECADOS DOMINANTES:

Existen ciertos pecados que son «dominantes», es decir que toman control de todo el ser. Algunos son: la pornografía y otros pecados sexuales, las drogas, el alcohol, el juego y, a veces, el enojo y los celos. Debido a esta característica insidiosa del pecado, encontramos los mandatos de «HUIR», «ALEJARNOS», «QUEDARNOS LEJOS» y «NO PASAR POR ALLÍ».

Los pecados dominantes nunca se encuentran solos, no suceden en un vacío; sino que siempre están vinculados a otros pecados. Por ejemplo, antes de que una persona cometa un pecado sexual, lo hace en la mente numerosas veces y durante un tiempo extendido. La Biblia lo llama «lujuria» o «codicia sexual». Antes de que una persona cometa adulterio, se compromete a llevar una doble vida y ser mentiroso (“Tuve que trabajar hasta tarde”; “Un compañero de trabajo usó mi teléfono, por eso los mensajes de texto y las fotos  ”Es solo un amigo”; etc.).

Acerca del pecado sexual, Pablo nos explica:

«[…] Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como éste, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo» (1 Corintios 6:18).

Todo pecado comienza en el ser interior, en el corazón y en la mente. Jesús dice:

«Pues de adentro, del corazón de la persona, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, el robo, el asesinato, el adulterio, la avaricia, la perversidad, el engaño, los deseos sensuales, la envidia, la calumnia, el orgullo y la necedad. Todas esas vilezas provienen de adentro; esas son las que los contaminan» (Marcos 7:21-23).

Sabiendo bien ese problema del ser humano, el libro de Proverbios advierte:

«Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida» (Proverbios 4:23).


EL PECADO SEXUAL ES PLACENTERO:

Otro motivo por el cual que debemos «HUIR» es que el pecado sexual bien puede ser placentero. Tomen nota de lo que dice el libro de Hebreos: «[Moisés] Prefirió ser maltratado con el pueblo de YHWH a disfrutar de los placeres momentáneos del pecado» (Hebreos 11:25). Dios hizo que el sexo fuera deleitable, pero dentro de los votos matrimoniales.

Siguen haciendo eco en mi mente las palabras de una chica cristiana soltera pero embarazada: «¿Cómo puede algo tan bello ser tan malo?». Hoy por hoy, está divorciada y es madre soltera.


EL DESEO SEXUAL ES MUY FUERTE:

Hablemos con claridad, el deseo sexual es fuerte y, si lo alimentamos, ese deseo puede llegar a controlarnos. Semana tras semana se escuchan de los labios de jóvenes (y no tan jóvenes) que la tentación «puede más que yo». YHWH explica el poder del pecado cuando le habla a Caín:

«[…] El pecado está a la puerta, al acecho y ansioso por controlarte; pero tú debes dominarlo y ser su amo» (Génesis 4:7).

La forma en que uno «domina» el pecado sexual es no estimularlo ni alimentarlo, andar en el poder del Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo) y huir de la tentación.


EL SER HUMANO ES «SEDUCIBLE»

En cuarto lugar, debemos oír por qué somos capaces de ser seducidos. Aprendamos de los muchos consejos prácticos del libro de Proverbios. Prestemos atención especial a las palabras en mayúsculas.

«Pues los LABIOS de una mujer inmoral son tan DULCES como la MIEL y su BOCA es más SUAVE que el ACEITE» (Proverbios 5:3). 

«[La corrección y la disciplina] te protegerán de la mujer inmoral, de la LENGUA SUAVE de la mujer promiscua. No codicies su belleza; no dejes que SUS MIRADAS COQUETAS TE SEDUZCAN» (Proverbios 6:24-25).

Estos dos pasajes presentan el poder de la lengua y se refieren a los piropos y las adulaciones de una mujer seductora expresados hacia un hombre «seducible», es decir a alguien que pasa por un momento de necesidad sentimental. La persona se siente sola o piensa que su cónyuge no lo entiende o quizá sufrió un desengaño y, como resultado, es presa fácil para una seducción.

¡Ojo! La mujer es también vulnerable, en especial por lo que oye o lo que lee. Ella tiene una imaginación fértil y no hay nada mejor que una novela romántica para estimular dicha imaginación.

EL HOMBRE ES ESPECIALMENTE ESTIMULADO POR LO QUE VE, por eso la pornografía es una trampa a la espera de su presa. Nota que Proverbios 6:25 también menciona la belleza, lo que dejamos entrar por los ojos.

Finalmente el pasaje menciona las miradas coquetas, es decir el lenguaje corporal de la seductora. Hay sitios en Internet que se dedican al lenguaje corporal y cómo emplearlo para seducir a otra persona. ¿Por qué? Porque el lenguaje corporal comunica.

Cuando uno junta los tres ingredientes —las adulaciones, la belleza y el lenguaje corporal— es fácil entender por qué el ser humano es capaz de ser seducido.

Lea los primeros siete capítulos del libro de Proverbios. No tenemos el espacio suficiente para reproducir los siete capítulos pero vale la pena citar al menos lo siguiente:

«Mientras estaba junto a la ventana de mi casa, mirando a través de la cortina, vi a unos muchachos ingenuos; a uno en particular que le faltaba sentido común. Cruzaba la calle cercana a la casa de una mujer inmoral y se paseaba frente a su casa. Era la hora de anochecer, mientras caía la densa oscuridad. La mujer se le acercó, vestida de manera seductora y con corazón astuto. Era rebelde y descarada, de esas que nunca están conformes con quedarse en casa. Suele frecuentar las calles y los mercados, ofreciéndose en cada esquina. Lo rodeó con sus brazos y lo besó, y mirándolo con descaro le dijo: “Acabo de hacer mis ofrendas de paz y de cumplir mis votos. [Es notable que ella sea religiosa. Estas cosas no pasan solamente en un contexto pagano]. ¡Tú eres precisamente al que estaba buscando! ¡Salí a encontrarte y aquí estás! Mi cama está tendida con hermosas colchas, con coloridas sábanas de lino egipcio. La he perfumado con mirra, áloes y canela. Ven, bebamos sin medida la copa del amor hasta el amanecer. Disfrutemos de nuestras caricias, ahora que mi esposo no está en casa. Se fue de viaje por mucho tiempo. Se llevó la cartera llena de dinero y no regresará hasta fin de mes”. »
Y así lo sedujo con sus dulces palabras y lo engatusó con sus halagos. Él la siguió de inmediato, como un buey que va al matadero. Era como un ciervo que cayó en la trampa, en espera de la flecha que le atravesaría el corazón. Era como un ave que vuela directo a la red, sin saber que le costará la vida» (Proverbios 7:6-23).


LA TENTACIÓN ES CASI OMNIPRESENTE:


Hoy en día la tentación sexual es casi omnipresente, es decir está en todas partes. Cuando yo era joven, en la TV ni los casados dormían en la misma cama, no había Internet, no había números telefónicos a los que llamar y hablar de sexo (un amigo mío perdió su matrimonio debido a esos números); tampoco había películas aptas solo para mayores.
¿Cuál es la respuesta? ¿Cómo podemos vivir en este mundo y mantenernos puros en cuerpo y mente? 


Una propuesta es el aislamiento. Pero no es esa la voluntad de Dios para los creyentes, pues Pablo dice: «Cuando les escribí anteriormente, les dije que no se relacionaran con personas que se entregan al pecado sexual; pero no me refería a los incrédulos que se entregan al pecado sexual o son avaros o estafadores o rinden culto a ídolos. Uno tendría que salir de este mundo para evitar gente como esa. Lo que quise decir es: NO SE RELACIONEN CON NINGUNO QUE AFIRMA SER CREYENTE Y AUN ASÍ SE ENTREGA AL PECADO SEXUAL O ES AVARO O RINDE CULTO A ÍDOLOS O INSULTA O ES BORRACHO O ESTAFADOR. NI SIQUIERA COMAN CON ESA GENTE» (1 Corintios 5:9-11).

PARA LLEVAR UNA VIDA PURA Y MANTENER LA PUREZA TENEMOS QUE: 

1. Mirar el mundo con los ojos de Dios.-
Tenemos solo dos opciones, evaluar todo a través de los ojos de Dios o adoptar la óptica del mundo. Una definición de la sabiduría es: Mirar o enfocar la vida con los ojos de Dios. El contraste entre las dos opciones se encuentra en 1 Juan 2:15-17: «No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece porque cuando aman al mundo, no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo sólo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre».

No queremos que el mundo dicte cómo hemos de llevar nuestra vida, sino que nuestros deseos sigan lo que dice Dios. Por lo tanto, el primer paso para no apartarse de una vida pura es mirar la vida con los ojos de Dios.

Hace tiempo, durante una conferencia, un pastor de jóvenes me dijo: «Yo podría tener tantas mujeres como quisiera». Dio a entender que no las tiene porque es cristiano. Sin embargo, hay una gran falla en su cosmovisión. El cristiano ve la vida con los ojos de Dios, entiende los beneficios de la pureza y ni piensa en tener «tantas mujeres como quisiera».


«¿Cómo puede alguien mantenerse puro? OBEDECIENDO LA PALABRA DE DIOS» (Salmo 119:9).